Seguramente usted en algún momento de vida soñó con adquirir mucho dinero sin realizar el mayor esfuerzo. ¿Verdad? Pues bien existe un hombre que le está cambiando la vida a millones de colombianos con su fórmula mágica de multiplicar el dinero a través de su esquema de negocios de tarjetas prepago. Se trata de David Murcia Guzmán DMG.
Aunque para muchos la venta de sus tarjetas prepago es considerada una forma de actividad financiera ilegal, y ha estado asociada con empresas señaladas por el gobierno de Estados unidos de ser empresas lavadoras del narcotráfico, para otros DMG se ha convertido en la imagen de redentor ya que los ha sostenido y les ha brindado beneficios incalculables que nunca nadie les había ofrecido.
Razón suficiente para que estas personas no duden en confiar su dinero a esta organización permitiéndole crecer día a día a punta de estos fieles devotos que lo siguen multiplicando. "Mientras el gobierno nos abandonó, él nos sostuvo y nos tendió la mano para que los pueblos no murieran", dice con seguridad uno de sus clientes.
Pero la gran pregunta es: ¿cómo se dio a conocer? Inicialmente fue un voz a voz que se dio a través de personas que ya habían recibido los beneficios de DMG los cuales comentaron a otras para aumentar sus seguidores y posteriormente tuvo la idea de contactarlos a través del famoso portal Facebook el cual inicio con mil amigos pero actualmente cuenta con 64 mil, lo cual lo ubica entre las 10 primeras empresas con mayor número de afiliados. “Crean en ustedes mismos, en Dios, en DMG y en David Murcia Guzmán", dice uno de los mensajes publicados por Murcia en Facebook para su red de amigos.
Gracias a estos mensajes el crecimiento fue asombroso; sólo una de de las 30 empresas de David Murcia Guzmán, registró el año pasado 72.000 millones de pesos de ingresos, lo que de un momento a otro la ubicó entre las más grandes del país, aunque las cifras y la explicación de su fórmula para producir tal cantidad de beneficios tienen muchas dudas.
Esta nueva versión del “rey midas” resulta alarmante para los banqueros, pero lo más significativo, y a la vez lo que despierta mayor preocupación de las autoridades en Colombia, es que con los rendimientos económicos que entrega a sus clientes (aproximadamente del 75% o el 150%) le está cambiando la vida al menos a dos millones de colombianos que, según sus representantes, han pasado por su negocio, razón suficiente para pensar si es confiable o no invertir el dinero en este tipo de organizaciones.
